27 dic. 2017

Reseña: Por trece razones de Jay Asher

¿Qué tal las fiestas? Yo las estoy pasando haciendo trabajos para la uni y leyendo, por supuesto. He estado muy liada esta última semana y se me olvidó programar algunas entradas que ya tenía escritas. Por lo menos he conseguido terminar el reto de Goodreads. Un poco justo porque leí ayer el último libro que me quedaba para ganar, pero lo terminé.


Imagen: Portada (Nube de tinta)

Título: Por trece razones
Autor: Jay Asher
Editorial: Nube de tinta
Número de páginas: 301

Sinopsis (del libro):
No puedes poner freno al futuro.

Ni reescribir el pasado.

La única forma de revelar los secretos es... darle al «Play».

Una caja, trece caras de casete, trece culpables y una víctima.

Apenas han pasado dos semanas desde el suicido de Hanna, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hanna.


Reseña:
Lo primero que tengo que decir es que vi la serie en Netflix hace unos meses, por lo que, aunque había oído que había diferencias entre la serie y el libro, en líneas generales ya sabía cómo acababa toda la trama. Aun así, cuando vi el libro en la biblioteca quise leerlo para poder tener mi propia opinión, y ocurrió algo un poco raro. Normalmente, me suele gustar más el libro o la película/serie, pero claramente una de las versiones. En este caso, por una parte, me gustó más el libro, pero por otra, más la serie. No pretendo que esta reseña se convierta en una comparación entre las dos versiones del argumento, pero sería absurdo omitir que haber visto la serie pudo haber influido en mi opinión del libro.

En primer lugar, no me pareció que esta novela tuviera tanto misterio como sugiere la sinopsis o una de las reseñas que se citan en la contraportada. Según ella, el New York Times la describió como "un thriller estimulante". Leyendo sólo la sinopsis sí que parece que vaya a tratarse de un thriller, pero, desgraciadamente, no es el caso. Desgraciadamente desde mi punto de vista porque me gustan los thrillers. La serie sí tiene ese misterio, pero la novela, no. La forma en la que está redactada no sugiere en ningún momento que haya habido un gran desencadenante del suicidio, ni que Hannah esconda ningún terrible secreto, ni nada parecido. De hecho, salvo en el caso de la cinta que narra cómo Hannah presenció una violación, las cosas que cuenta esta chica no son nada del otro mundo. Obviamente, afectaron a Hannah mucho más que a la mayoría de la gente, pero no fueron sucesos excepcionalmente fuertes. Creo que esto es algo que "arreglaron" muy bien los guionistas de la serie. Aunque no cambiaron ninguna de las razones de Hannah, dotaron al argumento del punto de misterio que le falta al libro. Con ello, consiguieron que se correspondiera mejor con la sinopsis.

Respecto a los personajes, me dio la impresión de que Hannah era increíblemente inocente y al mismo tiempo no lo era. Me explico. Se sugiere que ya ha salido con chicos en la ciudad en la que vivía antes, pero no se da cuenta de que apoyar su cabeza en el hombro del chico durante una cita podría sugerirle a ese chico que ella quiere acercarse más a él físicamente. Hasta el momento en el que Hannah le pide que pare y él no para, lo único negativo de este chico ha sido llegar bastante tarde a la cita. Hay que recalcar aquí que es Hannah quien inicia el contacto físico sin pedirle permiso al chico y que luego le molesta que este chico le ponga la mano en el muslo. No se la pone en el pecho ni entre las piernas ni intenta meterle la lengua hasta la garganta. Hasta el momento clave en el que ignora un claro "para", no ha hecho más que reaccionar de una manera muy normal a las acciones de Hannah. Pienso que el libro podría haber profundizado más en este aspecto a través de Clay. Tal como está descrita la escena, parece que el chico (el que está con Hannah, no Clay) sea un guarro (iba a poner otra cosa, pero no quiero que nade me censure la reseña) por tocarla cuando el problema empieza algo más tarde. El problema no es que toque a Hannah al principio, sino que decide pasar del "para". Todos sabemos que a Hannah no le está gustando la situación, pero sólo lo sabemos porque ella lo está narrando todo. Hasta que ella no verbaliza su disconformidad, el chico ni siquiera le está viendo la cara, pues, como ya he descrito, la tiene apoyada en su hombro.

Lo que sí me gustó del libro y que falta en la serie es un Clay más adulto y razonable. En la novela se da cuenta de que Hannah no pidió ayuda de una forma comprensible para el resto de la gente y de que no todo el mundo es culpable de su suicidio en el sentido en el que normalmente se entiende la palabra culpable. Aunque me hubiera gustado que esta clase de reflexiones se extendieran del mismo modo a la última cinta, me pareció un acierto que Clay tuviera esta clase de sentido común.

Sin embargo, hay algo que no comprendí en la serie y que el libro deja más o menos igual. ¿Por qué nadie le pasó las cintas a un adulto? ¿O a la policía, teniendo en cuenta que se habla de una violación en una de ellas? No se trata de tonterías de adolescentes, sino de algo mucho más serio. Entiendo que algunas personas no quisieran o que les diera vergüenza hablar con adultos responsables, pero me extraña que nadie involucrara a un adulto, pues las cintas han pasado ya por un par de manos antes de llegar a Clay. Clay tampoco habla con nadie que pueda hacer algo. Simplemente las envía a la siguiente persona. Y Tony hace lo mismo. Ninguno de los dos, que no aparecen como culpables en ninguna de las cintas, se plantea la posibilidad de pedir ayuda. Ya es tarde para Hannah, pero no para la otra chica.

En este punto, mi opinión sobre Hannah cayó en picado. Hasta la cinta de la violación me había parecido una chica que tenía bastante mala suerte y a la que le afectaba mucho lo que para otras personas es simplemente la vida cotidiana del instituto. No pretendo con esto juzgar sus razones para suicidarse, pues lo que es cotidiano para una persona puede afectar mucho a otra y no voy a entrar en ese debate. Pero en esta cinta nombra a la chica y parece darle igual que otras personas se enteren de lo que pasó. Para alguien que se queja de que nadie tiene en cuenta sus sentimientos, Hannah no se para a pensar si esta otra chica quiere revivir lo que le pasó o, si no se acuerda debido a la cantidad tan grande de alcohol que tomó, si quiere enterarse de esta manera. Parece que Hannah ha reflexionado mucho a la hora de grabar todas las cintas, pero aquí parece decidir que es ella la víctima y no la chica violada. Comprendo que pueda no darse cuenta de que no es el ombligo del mundo, pero me sorprendió su completa insensibilidad ante una situación tan seria.

En general, y ya termino esta reseña que ha acabado siendo increíblemente larga comparada con las que suelo escribir, no pienso que este libro anime al suicidio como he leído en otros comentarios. No obstante, sí creo que podría haber habido una voz más adulta comentando algunas situaciones. Clay lo hace a ratos en la novela, no así en la serie, pero podría haberse extendido un poco más esta parte. O haber incluido otro punto de vista que indujera a una conversación, como, por ejemplo, Tony. Hay una conversación entre ambos, pero es muy breve. O una nota del autor al final. Algo que aclarase puntos como el del cambio de aspecto como aviso. Cambio de aspecto es algo muy amplio y no creo que una persona normal pueda imaginarse que cortarse el pelo sea un aviso de suicidio. Si la situación hubiera sido que dejó de lavárselo y de ducharse y que empezó a ponerse ropa sucia, probablemente alguien le hubiera preguntado si todo iba bien. Pero, independientemente de cuántos panfletos hayan repartido en clase, no es el tipo de reacción que suele darse ante un corte de pelo que además parece quedarle muy bien.

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